El piar de un pájaro, la brisa que entra a través de las ventanas; las pisadas contra el suelo de madera, el calor guardado entre los muros, la luz del atardecer apareciendo en aquella esquina.
No es casualidad, hay intención, porque un hogar se vive a través de los sentidos y nuestro trabajo consiste precisamente en eso, en captar dónde y cómo conseguir que el espacio se transforme en un lugar donde vivir y disfrutar plenamente.